WGM Blog

¿Qué es el efecto Lock-in?

Compartir Publicación

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

Todos sabemos como usuarios de tecnologías que somos que estamos sujetos en cierta manera a los costes de cambio, es decir, a la dependencia de una marca o de una tecnología, una vez se ha elegido un determinado formato para tratar la información, cambiar puede resultar muy caro.

El ejemplo más característico y el que más familiar nos puede resultar es la diferencia entre ser usuario de un iPhone (S.O. IOS) u otro móvil en general (S.O. Android), cualquier usuario de estas dos tecnologías te venderá las ventajas y bondades del sistema que realmente le tiene atrapado, esto es así porque en principio y sólo en casos muy drásticos nos planteamos el esfuerzo que nos llevaría replicar nuestro teléfono móvil en otro con diferente sistema operativo. Eso sin hablar de usuario de MAC y Windows.

Lo mismo ocurre con el software industrial, tanta inversión inicial, horas de implantación, información generada y almacenada, conocimiento adquirido, y adaptación a los entornos por parte de los usuarios, por cierto qué duras son las implantaciones de software, pero pienso que más duras son las migraciones para cambiar!!

Dado que el usuario atrapado tiene una demanda muy inelástica (no depende del precio) el vendedor (o vendedores) puede elevar los precios de sus componentes para extraer excedente del consumidor o del usuario. El poder de monopolio generado por estos costes de cambiar significa que el proveedor puede cobrar un precio superior al coste marginal del servicio, una vez que somos sus clientes.

La elasticidad informa de cuanto cambia la demanda cuando cambian los precios, y el factor más importante de esta inelasticidad es precisamente la disponibilidad de bienes que pueden sustituir al bien en cuestión; los bienes que tienen difícil sustitución suelen presentar pocos cambios en su demanda independientemente de las variaciones del precio de la competencia.

La otra cara de la moneda de este efecto es que la corriente de beneficios de los clientes atrapados es un valioso activo, por lo que los proveedores competirán abiertamente para adquirir esos clientes ofreciendo descuentos y otros incentivos para atraerlos.

Es decir, si la herramienta es buena y el cliente está feliz con el producto y el servicio, será muy difícil competir y desbancar un software ya en uso.

Este efecto Lock-in también hace más difícil la toma de decisiones de los potenciales clientes, ellos son muy conscientes del esfuerzo no sólo en dinero sino también en tiempo que les va a llevar la implantación de un sistema de gestión, ya sea un GMAO y un ERP, puede que la equivocación les cueste convivir con un sistema durante un largo periodo hasta dar por amortizada la inversión.

Otra desventaja del efecto Lock-in es la dependencia de determinadas tecnologías y actualizaciones, ¿Quién no ha visto en algunos bares y restaurantes sistemas de gestión con ordenadores que aún montan Windows 98? Si se les ocurriera cambiar de ordenador estarían perdidos!!, ahí es donde entraríamos en otra discusión acerca de si es mejor software en la nube u on-premise (para los profanos, instalación en mi ordenador/servidor como toda la vida).

Compartir Publicación

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

Categorías

Otras Publicaciones

Suscríbete a Nuestra Newsletter